Y TODO A MEDIA LUZ

Un día, llegamos al León Melenas y estaba todo oscuro. Bueno, casi oscuro: las persianas bajadas, la luz apagada…

La clase estaba iluminada muy poco, solamente por unas pequeñas lamparitas y por unas luces de neón de colores.

Fue muy divertido porque teníamos que abrir mucho los ojos para poder ver y nos guiábamos por unas luces pequeñitas.

Un comentario:

  1. ¡Jooo, cómo les gusta jugar con luces en la oscuridad!

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